Este domingo 26 de junio tendrá lugar una nueva cita electoral, la mal llamada por algunos medios ‘segunda vuelta’ de las elecciones a la presidencia del gobierno de España. Después de la falta de acuerdo en las pasadas elecciones y según manda la ley electoral, las principales fuerzas políticas se han visto obligadas a convocar unas nuevas elecciones.

La campaña política empezó el pasado 10 de junio a las 00:00 con la tradicional pegada de carteles y los tuiteros en fila para hacer campaña por sus candidatos hashtag en mano.

Pese a los esfuerzos de los candidatos por innovar en sus campañas (cabe recordar que entre municipales, autonómicas y generales algunos acumulan 4 campañas en poco más de un año) las diferencias entre unas y otras han sido mínimas y la relación con el electorado se ha enfriado.

En pleno momento de cambio de un sistema de partidos consolidado hasta la fecha la mayoría de ellos han decidido poner toda la carne en el asador de las redes sociales. El objetivo es claro: establecer una relación más natural y efectiva con el electorado, que se traduzca en apoyo en las urnas.

Las cifras que marcan la estrategia

Los barómetros del CIS ofrecen datos acerca del uso que la población da a Internet y a las redes sociales, permitiéndolos cruzar con el recuento de votos. Así, cualquier director de campaña puede (y debe) cruzar el uso de redes sociales de los ciudadanos – los últimos datos corresponden al febrero de 2016 – y su voto en las elecciones generales del pasado mes de diciembre y decidir hacia dónde dirigir su campaña a sabiendas de dónde se encuentra su electorado en las redes.

Como es de imaginar, la mayoría de los electores usan con frecuencia las redes sociales, pero como todo en esta vida se observan algunos matices. Los más activos en redes sociales de forma continuada son los votantes de los partidos “emergentes” Podemos (18,1%) y Ciudadanos (17,7%). En la tercera posición se sitúan los votantes del PP (16,4%) seguidos de los del PSOE (11%) e  IU-UP (4,9). Pese a ello, los que más usan las redes sociales varias veces al día son los simpatizantes de IU-UP mientras que los votantes del PP son los que usan las redes con menor intensidad, 1 o 2 veces por semana.

Este contexto invita a pensar que, sea cual sea el electorado, merece la pena desarrollar una estrategia de campaña en redes sociales que permita acercar a los candidatos y su hoja de ruta durante la campaña a sus votantes. La diferencia recaerá en la estrategia elegida: trabajar un posicionamiento más cercano, reforzar la imagen de transparencia del partido, convencer al electorado indeciso y a los targets menos afines, etc.

Empieza el debate. Tuiteros, ¡a vuestras posiciones!

En el pasado debate a cuatro emitido por las principales cadenas de televisión, se reunían por primera vez los cuatro principales candidatos: Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera. Esa noche, y bajo el hashtag #debate13J, se superaron el millón de tuits durante las cerca de tres horas que duró el debate.

Los tuiteros más experimentados, los amateur y los que solo se dedican a leer tuits ajenos, se reunieron esa noche en la red social para recoger hasta el último detalle de cada intervención y sacar punta a cualquier declaración tuiteable.

Los debates paralelos en Twitter durante las campañas políticas, toman cada vez más importancia y dan al usuario anónimo la oportunidad de expresar su opinión en el gran altavoz de Twitter. “Alguien me leerá” parecen pensar los miles de usuarios anónimos cuando lanzan a la red su tuit acompañado del hashtag de rigor. Por supuesto que los leen. Con el tiempo se ha convertido en casi una tradición que el día posterior al debate los medios de comunicación recojan en un artículo los mejores tuits para resumir el debate.

Buenas noticias: la política ya no es aburrida y son muchos los jóvenes que cada día se animan a compartir sus ingeniosos tuits politizados. Esta dinámica contribuye a acercar a los nuevos electores (también a los desencantados) a las campañas y sus candidatos, generando así un debate colectivo entre la masa de Twitter y los políticos. Este gran debate online es un excelente medidor del pulso de la campaña y un reflejo del seguimiento y participación que está generando.

Del atril del mitin a la creación de contenido ‘viral’

En 2008 la campaña ‘Yes We Can’ de Obama nos cogió a todos con el pie cambiado y sentó un precedente en las campañas en redes. Los políticos vieron en Twitter y demás redes sociales una excelente oportunidad para conectar con sus electores potenciales y como ocurre en la música pop, nos hemos acabado americanizando. Los mítines y los actos ya no son la piedra angular de las campañas y parte de los esfuerzos se han derivado en la creación de contenido fácilmente viralizable en las redes.

El catálogo de Ikea de Unidos Podemos, los ‘Garzon on the road’, la versión merengue del himno del PP, el ‘todos los días la misma coletilla, macho’ del vídeo de Ciudadanos o incluso la rama que ‘atacó’ a Pedro Sánchez al salir del debate a cuatro son algunos ejemplos de piezas de contenido (algunas improvisadas) que en poco más de 15 minutos se convertían en trending topic en Twitter.

Hace unos años la mejor forma de transmitir un mensaje de campaña era pasearse por la geografía española visitando fábricas, campos, monumentos, bares y demás lugares entrañables con el objetivo que estas imágenes aparecieran en todos los periódicos e informativos. Afortunadamente para nuestros candidatos, hoy estas prácticas se combinan con estrategias online. El contenido de las piezas vertidas en redes sociales es más poderoso de lo que parece y es capaz de transmitir los mensajes de campaña con mucha más eficacia y calado.

Cabe recordar que las redes no son un campo de amapolas. Con la misma eficacia y rapidez, cualquier acusación, declaración rescatada de la hemeroteca o mínimo error se magnifica como si de pólvora se tratara, por lo que es importante disponer de un equipo digital sólido y preparado para actuar con acierto ante este tipo de situaciones.

No sabemos si los community managers de cada partido tienen programados los tuits de la victoria y la derrota, por lo que pueda pasar. Lo que sí sabemos es que sea cual sea el recuento, el debate más animado se vivirá en redes donde tuiteros y políticos comentaran el escrutinio hasta llegar al colofón final, que tendrá lugar (esperemos) antes de medianoche.

Un dato. Dicen los compañeros de Piedras de Papel, en su libro sobre el comportamiento de voto de los españoles Aragón es nuestro Ohio, que la comunidad que vio nacer a Goya dispone de una misteriosa idiosincrasia dentro del panorama nacional, y es que en todas las elecciones generales celebradas hasta la fecha, quien se ha proclamado ganador en Aragón ha ganado las generales. Del mismo modo sucede en Estados Unidos con Ohio y de ahí título del libro en cuestión. Estaremos atentos y con el tuit preparado.

 

Por Andrea Ordax, Ejecutiva de Cuentas